Un símbolo emblemático de México son sus volcanes, uno de ellos –el más alto del país– es el Pico de Orizaba, quien es el protagonista en la Ruta de las Altas Montañas. A Citlaltépetl, verdadero nombre del volcán, es posible disfrutarlo desde la región de Córdoba (a 800 metros de altura), hasta la Sierra de Zongolica (a más de 2,000 metros de altura sobre el nivel del mar). Gracias a sus caminos y veredas, puedes iniciar tu recorrido en los bosques de la región de Huatusco y Coscomatepec, para perderte en su exuberante vegetación, eso te permitirá ser testigo de las vertientes hidrográficas que nacen en las alturas del Pico de Orizaba, y que dan lugar a importantes ríos como el Jamapa, que surge de un glaciar y que, en su curso rumbo al mar, forma una barranca con cuevas y sótanos, como el Sótano de Capulapa y El Boquerón.

Otros de los grandes escenarios que te esperan son los ríos Atoyac y Blanco, perfectos para el turismo ecológico y de aventura. También date la oportunidad de adentrarte a los bosques de niebla de Chocamán, Coscomatepec y Huatusco, la belleza que poseen te va a encantar.

Tras esta espectacular postal, debes conducir tus pasos para –literal– “pueblear” en las ciudades de Córdoba, Atoyac, Amatlán, Cuetzala, El Naranjal y Fortín de las Flores. Vas a enamorarte de su encanto, color y por supuesto de su gastronomía. Durante tu itinerario debes obsequiarle un buen tiempo a Orizaba, una ciudad con extraordinario patrimonio cultural y arquitectónico.

Manantiales y reservas naturales iniciarán al recorrer Ixtaczoquitlan, Atzacan, Ixhuatlancillo, la Perla, Río Blanco, Nogales y Ciudad Mendoza, además de la Sierra de Zongolica, que es todo un paraíso.

Dile adiós al estrés y descubre todas las maravillas naturales que te ofrece la Ruta de las Altas Montañas en Veracruz, regresarás renovado a tus actividades, si te decides a hacerlo.